Yo no tengo Iphone ¿y tú?

El iPhone 6 tendrá su lanzamiento este mes de septiembre.

Tal vez Apple podría repetir el viernes como fecha de lanzamiento, por lo tanto, sería el 19 de septiembre de 2014 el lanzamiento del iPhone 6 de 4,7 pulgadas.

Pero en la producción del iPhone 6 de 5,5 pulgadas han surgido ciertos imprevistos que podría retrasar su fecha de salida a finales de 2014. ¡Cielos que horror!.

Mi intención no es explicar los secretos del éxito de Apple, sólo reflexionar sobre ciertos aspectos que siempre me han resultado curiosos de la fórmula mágica que Steve Jobs utilizaba sin ser consciente.

Convendréis conmigo que el liderazgo de esta compañía no es debido sólo a la calidad técnica de sus productos. Siempre he pensado que Steve Jobs logró materializar de forma inversa lo que Max Weber denominó  “el desencantamiento del mundo” . Steve sin proponérselo ha devuelto al mundo su cualidad mágica.

Weber adjudicaba a la ciencia este poder de desencantamiento, pero llegó Jobs y nos devolvió, bajo la forma de objeto TIC, la creencia en el poder de la magia, nos indujo a un reencantamiento.

Pero volvamos al advenimiento del nuevo Iphone 6 que según parece se producirá en septiembre y podremos asistir a colas larguísimas que competirán con la V de la diada (eclosión mágica en estado puro, en ambos casos).

Si recordamos los anteriores advenimientos del artilugio existe una especie de leimotive en todos ellos.

Anunciado como la llegada del Mesías, o el monolito de 2001, siempre, siempre,  se ha hablado,  tanto en medios de comunicación, como en los testimonios de los usuarios de “frustración”, que si esperaban más utilidades,  que no entienden por qué no se diferencia más de la anterior, etc….

Lacan decía, más o menos: que nada crea más frustración que materializar un deseo. La frustración del objeto de consumo es un instrumento indispensable en la lógica del mercado. El objeto de consumo actual, encarnado en el Iphone, programado para caducar en su materialidad física, hasta la nueva versión, está especialmente programado para caducar en su valor imaginario de fetiche.

Sabemos también por Lacan,  que el sujeto, es el sujeto del deseo, que es la esencia del ser humano. Este sujeto una vez entrado en el lenguaje, quedará marcado por la carencia de un objeto perdido, un vacío que, muy a menudo intenta llenar de modo patético o patológico.

Iphone 1, 2…6 se convierte en una suerte de señuelo ideal para ofrecerse al deseo, puesto que posee la propiedad mágica precisa, combina una exacta  mezcla de placer y decepción que garantiza la fidelización del sujeto consumidor (consumido).

Yo no tengo un Iphone, soy de los que se ha perdido este dulce dolor que sienten en el alma los compradores de una nueva versión el mismo día que la marca anuncia la salida del siguiente modelo unos meses más tarde.

Por un segundo poseyeron el “objeto mágico”, pero el encanto fue fugaz. Sin embargo, nuestras vidas, gracias, entre otros, a Steve Jobs, se dirigen hacia una renovación constante de su sentido en un eterno movimiento en espiral hacia la nada.

Es fundamental, como lo hizo Steve, aprovechar el delicado equilibrio entre mercado y consumidor: Especialmente es clave aprovechar el carácter realmente insatisfecho del deseo a fin de perpetuar el movimiento en espiral que índica la lógica del capitalismo.

Pero cuidadin, una frustración excesiva, un fallo en el sutil intercambio de seducción / deseo,  puede castigar duramente al mercado.

Tendemos a ver al consumidor como una víctima, pero no olvidemos que también detenta un poder a la hora de decidir si el equilibrio se mantiene o se rompe. Al final “el fetichismo de la mercancía del que nos hablaba Marx puede romperse por una falta de previsión de marketing de la Marca. Appel lo vivió en septiembre de 2012, cuando la frustración del consumidor hizo caer las acciones, pensamos entonces que Apple ya no seducía. Pero volvió a hacerlo y con fuerza aunque no colmara totalmente las expectativas del sujeto deseante/consumidor, lo hizo lo suficiente como para que la frustración lo fidelizara hasta la siguiente versión. A ver qué pasa el día 19.

Y me pregunto, ¿ que tendrá que ver  todo esta parafernalia IPhonera con la revolución de la Sociedad de la Información?, la respuesta es: nada, absolutamente nada, por si no lo sabíais

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